Dos informes periciales, dos explicaciones opuestas y una misma tragedia: el colapso del techo de Jet Set se ha convertido ahora en una batalla de ingeniería, cálculos y responsabilidad penal.

El documento depositado la pasada semana por los peritos de la defensa de Antonio y Maribel Espaillat, desmonta punto por punto la tesis técnica del Ministerio Público y sostiene que el derrumbe que dejó 236 muertos y más de 180 heridos no fue provocado por sobrecarga reciente del techo, sino por un deterioro interno progresivo y defectos ocultos de construcción acumulados durante décadas.

En cambio la pericia oficial, elaborada con apoyo de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), y entregada en septiembre de 2025, concluyó que el techo colapsó por exceso de peso sobre las vigas postensadas de los ejes H y J. Según ese informe, múltiples capas de finos, tinacos, equipos de climatización, luminarias y otras estructuras añadidas durante años terminaron llevando las vigas más allá de su capacidad resistente.